miércoles, 12 de marzo de 2014

Momentos de elocuencia

Escribo esto con la extraña intención de que nadie más pueda verlo, de hecho, si pudiera, si la vida me lo permitiera, olvidaría que lo escribí en el momento en el que llegues a leerlo, de esa forma solo viviría en ti. Pero no puedo. Así que como desconocidos, que de noche y sin importar donde estén, son capaces de compartir la misma luna y las mismas estrellas tu yo tendremos que compartir estas palabras de ceniza.

No quiero saber quien eres, quiero saber si prefieres tomar el camino largo a casa para pensar en silencio, si en silencio eres capaz de esperar y si la compañía que buscas no la usas para acallar tu propia voz.

No quiero saber la historia que te volvió lo que eres, quiero saber si aun puedes crear, si las palabras fluyen aun de tus manos, si la música nace aun de tu alma y recuerdas como cantar. 

No quiero saber que piensas en todo momento, quiero saber si aun tienes la voluntad de hacer planes, si sabes que al hacerlo estas soñando, y por tanto estas siendo optimista, siento tu.

No quiero saber cual es la opinión que tienes de los demás, quiero saber que piensas de ti misma al final del día y si eres capaz de negarte a cambiar.

No quiero saber como llegamos hasta aquí, quiero saber si te atreverías a correr, (a esquiar) y a caminar por calles vacías en medio de la noche, quiero saber hasta donde puedes llegar.

Aveces creo que no viviré demasiado, que nadie lo hará, que nadie se lo merece, que estos días y horas son prestados y en cualquier momento tendré que devolverlos. Porque las buenas acciones no quedan sin castigo. Al salir y ver seres ancianos con años, dolores e historias sin fin a sus espaldas me pregunto si son realmente ancianos o son simples ángeles desertores que me ofrecen ilusiones de que la vida y el alma pueden sobrevir a tanto. No una segunda oportunidad, ni una oportunidad de segunda mano, quiero la primera, la que solo dura un momento y en la belleza de lo efímero se va para no volver.

¿Aun quieres jugar a ser desconocidos y por tanto reales?

No quiero saber si vales la pena, eso ya lo se.


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