He llegado a la conclusión de que soy culpable de prácticamente todo lo que me ha pasado, que jamás podre considerarme víctima, y que he dejado una estela de desastres detrás de mí.
Si, cave mi tumba, la hice grande y profunda para poder meterme con todo lo que me dio la maldita gana de traer conmigo aun cuando no me hacía falta para el camino, aun cuando al llegar aquí no pudiera disfrutarlo ni aprovecharlo, lo traje conmigo porque me pertenecía, porque me definía, porque hay cosas que no puedes dejar atrás no importa cuánto lo intentes. Traje todos mis recuerdos conmigo porque solo yo sabía apreciarlos.
y espero aqui, porque el mayor gesto de rebeldía de un ser humano contra la tiranía del tiempo es dejarlo olvidado en el muro, en el bolsillo, en la mano, dejarlo correr grano a grano, por breves momentos, en actos que nos devuelvan la humanidad perdida, en actos de carne y hueso que reivindiquen la permanencia del ser más allá del tiempo y la memoria.
Francamente me alegro, me alegro de haber dejado algo, de no haber sangrado solo y de no estar loco por “nada”.
Desde aquí puedo ver estrellas sobre mí, y siento la tierra fría bajo mis pies, aquí puedo ver tus ojos mirándome a mí, solo a mi, solo aquí, un poco más cerca del cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario