Me lastime la mano cocinando(seudo cocinando) y he pasado dias y semanas sin escribir nada, ni por obligacion -ni por odio- ni por ocio, al menos nada antes de esto, temo que cuando tome el lapiz no sabre como escribir mi nombre.
Ahora lo hago y siento que han pasado años, años que nisiquiera me pertenecen, que son prestados y tengo que devolver.
No se nota, pero la vida se agota, y yo sigo acumulado cicatrices minusculas que me recuerdan mas fallos que glorias, y que solo se ven de cerca, muy de cerca, a esa distancia en la que se ven las verdaderas imperfecciones pero donde aliento no nos parece tan lejano.
No se tu, pero aveces, solo aveces, escribo mi nombre y honestamente, no lo siento mio.
Supongo que las epifanias mas profundas surgen de los momentos mas sutiles e insignificantes de nuestras vidas. Me pregunto que descubrire sobre mi la proxima vez que me lastime cocinando o me golpee el meñique con la puerta.
Creo una parte de mi, una pequeña gran parte de mi, esta esperando pacientemente a tener una cicatriz más.
¿Has visto ya tus ojos en los mios? ¿has visto ya mis sueños en los tuyos?
Solo aqui, esta noche, y nunca más.
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